¿Qué significa el ultimátum de Donald Trump y el peso de Rusia como aliado clave de la dictadura? – Desde dentro
Donald Trump aumentó la presión sobre Cuba el domingo, ocho días después de la captura de Nicolás Maduro, al



Donald Trump aumentó la presión sobre Cuba el domingo, ocho días después de la captura de Nicolás Maduro, al advertir que la isla ya no aceptará petróleo ni dinero de Venezuela y que el régimen enfrenta una decisión urgente: llegar a un acuerdo con Estados Unidos «antes de que sea demasiado tarde». Lanzado en el contexto del colapso del chavismo y el eventual colapso del eje Caracas-La Habana, el mensaje del presidente estadounidense sitúa a Cuba en el centro del nuevo tablero geopolítico regional y prevé una fase de mayor estrangulamiento económico y tensión política para una dictadura que, sin el apoyo energético de Caracas, atraviesa su momento más frágil.
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«No habrá más petróleo ni dinero (de Venezuela) para Cuba. Cero. Les sugiero que (Cuba) lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde», escribió Trump en su red Truth Social, usando letras mayúsculas para enfatizar el mensaje.
Nicolás Maduro detenido por autoridades estadounidenses. Foto:Redes sociales
Se estima que para 2025Venezuela envió un promedio de 27.000 barriles de petróleo por día a Cuba. Las necesidades energéticas de la isla se estiman entre 110.000 y 120.000 barriles de petróleo crudo por día. La diferencia se busca compensar con acuerdos elaborados con México y Rusia.
Históricamente, los envíos de petróleo venezolano a Cuba se basaron en acuerdos políticos de profunda cooperación entre ambos gobiernos, incluida la asistencia energética casi sin términos comerciales estrictos a cambio de servicios profesionales de salud y seguridad cubanos en Venezuela, además de otras áreas.
La declaración de Trump se produjo ocho días después de la captura por parte de Estados Unidos del presidente venezolano, Nicolás Maduro, en una operación que implicó bombardeos en territorio venezolano y dejó al menos 100 muertos, entre ellos 32 cubanos que integraban el primer anillo de seguridad del líder chavista.
No habrá más petróleo ni dinero (de Venezuela) para Cuba. Cero. Le sugiero que usted (Cuba) llegue a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde.
«Cuba sobrevivió durante muchos años con grandes cantidades de PETRÓLEO y DINERO de Venezuela a cambio de proporcionar ‘servicios de seguridad’ a los dos últimos dictadores venezolanos, «PERO NO MÁS». La mayoría de estos cubanos han muerto desde el ataque estadounidense de la semana pasada, y Venezuela ya no necesita protección de los matones y extorsionadores que los mantuvieron cautivos durante tantos añosdijo Trump.
Trump también volvió a publicar un mensaje de un usuario de las redes sociales.
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En respuesta a Trump, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, dijo que «Cuba es una nación libre, independiente y soberana. Nadie nos está dictando qué hacer».
Añadió que la Isla se está «preparando» y está «dispuesta a defender la patria hasta la última gota de sangre».
El mensaje es claro: Cuba ya está en la lista de Trump
Juan Álvarez Vita, quien fue embajador de Perú en Cuba durante parte del régimen de Fidel Castro, interpreta lo dicho por Trump como una señal inequívoca de que La Habana ha entrado en la lista de objetivos estratégicos de Washington.
Para el diplomático, el mensaje significa que Trump está dispuesto a «repetir la ley» aplicada en Venezuela a menos que haya un cambio político significativo del régimen cubano.
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Álvarez Vita afirma que la situación interna en Cuba es la más grave de todo el sistema comunista, incluso peor que en décadas anteriores. Basándose en su experiencia como embajador en La Habana y en sus contactos directos en la isla, constata que la crisis económica y social se ha profundizado hasta niveles «peores que nunca», ahora exacerbados por la pérdida del petróleo venezolano, que llegaba en condiciones favorables en un sistema que -recordemos- se remonta a la era de Hugo Chávez.
El embajador destaca que la dependencia energética de Cuba es estructural: la isla no dispone de importantes recursos hidroeléctricos ni de producción propia de petróleo, lo que significa que la interrupción definitiva del crudo venezolano tendrá un impacto directo y grave en la economía y la vida cotidiana. «Ese acuerdo ya no existe, ni en volumen ni en términos».
Delcy Rodríguez (c), toma juramento. Foto:AFP
En este contexto, Álvarez Vita cree que al régimen de Miguel Díaz-Canel le quedan muy pocas opciones y que abrir negociaciones con Estados Unidos parece una solución casi inevitable, aunque políticamente costosa. A diferencia de Venezuela, señala, Cuba no tiene recursos estratégicos comparables ni grandes márgenes de negociación, lo que la coloca en una posición aún más frágil que la que tenía Maduro antes de su caída.
La acción de Estados Unidos sin consulta previa con Rusia puede tener consecuencias impredecibles,
Sobre el factor internacional, el embajador reconoce que la relación histórica entre Cuba y Rusia es más profunda que la entre Moscú y Caracas, pero advierte que Trump actúa según una lógica negociadora poco convencional. «Primero escucha a su interlocutor y luego lo obliga a aceptar los términos», explica, en referencia a la «Doctrina Donroe», una versión adaptada de la Doctrina Monroe que se aplica hoy a varios regímenes geopolíticos, desde América Latina hasta Groenlandia.
Finalmente, Álvarez Vita señala que El momento y el alcance de cualquier acción de Estados Unidos contra Cuba siguen siendo inciertos. condicionado por el Congreso estadounidense, las elecciones parlamentarias y la propia dinámica interna de la isla. Sin embargo, enfatiza que el precedente venezolano ha demostrado que Trump está dispuesto a avanzar incluso fuera de las formas tradicionales, en un escenario internacional que califica de inédito, impredecible y de alto impacto global.
El presidente cubano Miguel Díaz-Canel. Foto:AFP
«La amenaza de Trump pesa, pero Cuba no es Venezuela»
El politólogo venezolano Luis Nunes, por su parte, advierte que las amenazas de Trump contra Cuba deben leerse con cautela y en su contexto adecuado. Aunque el magnate ha señalado que la isla dejaría de recibir petróleo y dinero de Venezuela y la ha instado a llegar a un acuerdo, Nunes subraya que las negociaciones con el chavismo no son comparables a negociar con la dirección cubana, una estructura política con más de seis décadas de experiencia en resistir presiones externas.
«El presidente Trump habla mucho y muchas veces cumple lo que dice, pero en el caso cubano no es tan sencillo».«, señala. En su opinión, Cuba es un activo estratégico para Rusia, muy diferente de Venezuela, y Moscú difícilmente permitiría a Washington actuar unilateralmente contra «la joya que tiene en el Caribe».
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Nunes reconoce que existe un plan estratégico para asfixiar a Cuba mediante el cerco energético, en momentos en que la isla atraviesa una profunda crisis caracterizada por cortes prolongados de energía, deterioro de infraestructuras y un creciente nivel de desesperación social. Advierte, sin embargo, que el mayor riesgo para el régimen no proviene de una amenaza externa, sino del desgaste interno acumulado. «Esa es la clave de la desesperación que puede terminar estallando en cualquier momento. Lo que estamos viviendo hoy los cubanos es casi imposible de sostener, incluso con los mecanismos de control y represión», afirma.
El convoy que transportó a Maduro a su salida del tribunal de Nueva York. Foto:AFP
En este escenario, el analista cree que La combinación de crisis interna y presión internacional puede convertirse en una bomba de tiempoaunque insiste en que cualquier estrategia hacia Cuba requeriría una ejecución mucho más sofisticada que la aplicada en otros países de la región. Recuerda también el precedente del fracaso estadounidense en Bahía de Cochinos, como advertencia de los peligros de subestimar la complejidad del caso cubano.
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Para Nunes, La coordinación entre Washington y Moscú será clave. La acción de Estados Unidos sin consulta previa con Rusia podría tener consecuencias impredeciblesespecialmente en un contexto caracterizado por la proximidad de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, lo que – según el politólogo – presiona a Trump para acelerar decisiones con influencia política interna.
Finalmente, señala que Cuba enfrenta opciones limitadas: avanzar hacia una apertura a las negociaciones con Estados Unidos, profundizar su alineación con Rusia o simplemente intentar ganar tiempo. «Los rusos son expertos en vivir el día a día», concluye.



