Murió Ismael Escorcia, el creador de «El Descefalado», el disfraz que convirtió el horror de la violencia en un símbolo del Carnaval de Barranquilla – Desde dentro
Murió el lunes a la edad de 95 años. Ismael Escorcia Medina, creador del disfraz de «El Deschevado», uno
Murió el lunes a la edad de 95 años. Ismael Escorcia Medina, creador del disfraz de «El Deschevado», uno de los símbolos Carnaval en Barranquillaque lleva cuatro generaciones cultivando la memoria y la tradición popular, yendo más allá de las insignias culturales de la fiesta más grande de Colombia.
El próximo martes el Carnaval de Escorcia cumplirá 96 años. «Estamos profundamente conmovidos despedimos al líder. Un hombre que amaba el Carnaval y crió a su familia, valorando el conocimiento y la tradición de la fiesta”, dijo Juan José Jaramillo, director del Carnaval de Barranquilla.
Ismael Escorcia, creador del traje sin cabeza. Foto:Archivo EL TIEMPO
Hoy, El Deschevado es una tradición viva llevada por cuatro generaciones de su familia, testimonio del legado de un creador que transformó el dolor en expresión cultural y convirtió el carnaval en un espacio de memoria, reflexión y resistencia a través del arte.
Los orígenes de una pesadilla cultural
Escorcia Medina, ex jubilada de la Compañía Municipal (EPM)Nació el 17 de febrero de 1930. Calamares, Bolívar. De niño creció escuchando las macabras historias de su abuela sobre un burro sin cabeza que lo obligaba a comer.
Pero la semilla del disfraz proviene de una realidad aún más oscura: la violencia bilateral que marcó a Colombia a mediados del siglo XX. Cuando era niña, Escorcia presenció una aterradora escena en las aguas del río Río Magdalena: cadáveres flotantes, muchos sin cabeza, víctimas de persecución política entre liberales y conservadores. Su familia de tendencia liberal tuvo que huir a Barranquilla para salvarse.
El disfraz de El Des Cabelado aparece en los carnavales de Barranquilla desde hace más de 60 años. Foto:ARCHIVA TU TIEMPO
El 9 de abril de 1948, con el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, Ismael prometió devolverle un homenaje a las víctimas de la violencia, para exaltar la vida y la alegría. De esta motivación nació una de las manifestaciones más simbólicas del carnaval.
A los 19 años decidió convertir el terror en arte. Utilizando sus habilidades pictóricas en EPM, construyó con varillas, trapos y papel la primera versión de «El Descefalado», convirtiéndola en una memoria viva de la violencia.
Sin cabeza, que apareció por primera vez en el carnaval en 1954. Desde entonces, esta creación se ha convertido en una manifestación de condena, memoria y resistencia y en una de las imágenes más poderosas del carnaval.
Un disfraz que cuenta una historia de violencia
A lo largo de los años, el traje ha recibido numerosos elogios, entre ellos los del Congreso de la República, el Concejo de Barranquilla y la Secretaría Distrital de Cultura.
El Deschevado siempre aparece en los desfiles de carnaval de Barranquilla. Foto:Prensa del Carnaval de Barranquilla SA
En 2009, su hijo Wilfrido Escorcia Salas, quien interpretó el papel de «El Descephalado», fue nombrado rey del Carnaval del Momo. En 2023, el disfraz recibió, entre otros:l Cartera de Incentivos del Ministro de Cultura, con una donación de 20 millones de pesos.
Pero más allá de los premios, «El Deschevado» es estudiado por investigadores culturales que lo consideran una metáfora de la memoria histórica de Colombia.
Profesora de la Universidad del Atlántico, Mirtha Buelvas, Señala que los disfraces de carnaval reflejan la realidad del país, y en el caso de «El Descephalado» encarnan el dolor de las víctimas de la violencia política y los conflictos armados actuales.
Ismael Escorcia Medina con su hijo Wilfrido Escorcia, quien mantiene vivo el legado del traje. Foto:Carnaval de Sudáfrica
Por mi parte Dra. Aura Aguilar Caro, experta en educación intercultural, Considera este disfraz una forma de protesta cultural. «Nos muestra cómo en Colombia hemos normalizado la muerte, y al mismo tiempo nos recuerda la resiliencia de las personas en medio de la guerra. El carnaval, en su hipnosis colectiva, es un refugio que nos anima a seguir viviendo», afirma.
Museo del horror y la tradición.
Hoy, el legado de Ismael Escorcia continúa con su hijo, nieto y bisnietos quienes encarnan a «El Des Cabelado» en los desfiles. Pero la tradición no termina ahí. En el barrio El Santuario, al sur de Barranquilla, se encuentra el Museo del Descephaldo, un espacio que alberga trofeos, medallas y documentos que cuentan la historia del traje.
Además, se recrearon las cabezas de diversos personajes como El Pibe Valderrama, Joe Arroyo, Fidel Castro y Diomedes Díaz en una visión humorística y crítica de la actualidad.
Ismael Escorcia en su casa del barrio El Santuario de Barranquilla. Foto:ARCHIVO / HORA
Wilfrido Escorcia, actual portador del disfraz, Propuso al distrito crear una ruta cultural que incluya este museo y la actuación en vivo de «Los Des Cabedos». Su idea no es sólo mantener la tradición carnavalesca, sino también rendir homenaje a las víctimas de la violencia que inspiraron la creación de este disfraz.
Ismael Escortia ya no está, pero su legado sigue fuerte en las calles de Barranquilla. En cada Guachern, en cada Batalla de Flores, en cada Gran Desfile, “Headless” sigue asustando y entreteniendo, recordándonos que esta historia, por aterradora que sea, también merece ser contada.
La organización del Carnaval de Barranquilla expresó sus condolencias a la familia de Ismael Escorcia Medina, “el patriarca de la tradición que forma parte del patrimonio cultural de la ciudad. Sus enseñanzas, obra y memoria permanecerán vivas en las calles, en la fiesta y en la historia del Carnaval”, enfatiza el mensaje enviado a la familia Escorcia.
LEONARDO HERRERA DELGANS periodista EL TIEMPO leoher@ y X:@leoher70


