las “granjas móviles” que operan en España para estafarte – Desde dentro
Una sola persona, operando desde Barcelona y con un equipamiento técnico valorado en 400.000 euros, gestionaba toda una infraestructura


Una sola persona, operando desde Barcelona y con un equipamiento técnico valorado en 400.000 euros, gestionaba toda una infraestructura capaz de enviar hasta 2,5 millones de mensajes fraudulentos al día. Este es sólo un ejemplo de cómo los grupos criminales operan a través de estas granjas de tarjetas SIM que alquilan para llevar a cabo estafas masivas que afectan a millones de usuarios en todo el mundo.
¿Qué son estas granjas y cómo funcionan? Estas “granjas” son esencialmente sistemas informáticos industriales diseñados para utilizar miles de tarjetas SIM simultáneamente. El corazón del sistema son los SIMBOX, cajas en las que se alojan cientos de módems GSM profesionales. Cada módem actúa como un teléfono móvil independiente y puede enviar entre 12 y 18 mensajes por minuto.
En el ultimo caso Tras el desmantelamiento por parte de la Guardia Civil, el operador disponía de 35 SIMBOX con 865 módems activos controlados por una decena de ordenadores. El resultado: cada día se envían millones de llamadas y mensajes de texto fraudulentos a víctimas preseleccionadas.
Negocio criminal. Respectivamente explicado Hasta hace poco estas infraestructuras no eran necesarias para la Guardia Civil. Como informa El País, una regulación gubernamental que entró en vigor el pasado mes de junio bloqueó todas las llamadas a números españoles desde ordenadores con IP en el extranjero para evitar spam y llamadas fraudulentas.
Por esta razón, los criminales internacionales se han visto obligados a buscar alternativas. En el caso de España, utilizan a alguien en el país que tiene conocimientos técnicos y conocimiento de las estructuras sociales del país para proporcionar números locales activos. Así se crea este nuevo nicho de negocio criminal.
Cómo funciona la estafa. al igual que explicado En el informe del último caso, la Guardia Civil desmonta que el operador no realizó directamente la estafa. Su misión era crear y mantener una infraestructura activa, que luego alquilaba a redes de ciberdelincuentes de todo el mundo para recibir pagos en criptomonedas. Como tapadera utilizó una cafetería de Barcelona, que hizo pasar por un call center para justificar el alta masiva de líneas telefónicas con los proveedores. Las tarjetas SIM (más de 60.000 listas para usar y otras 10.000 nuevas en el momento de la operación) fueron compradas a distintos proveedores y activadas con identidades falsas.
Rotación constante. Los números de remitente cambiaban automáticamente con mucha frecuencia y solo permanecían activos durante cortos períodos después del registro, lo que dificultaba el seguimiento para las compañías telefónicas y los funcionarios de seguridad. Cuando los operadores notaron entregas masivas a partir de ciertos números, ya habían sido reemplazadas por otras. Para determinados casos, el operador también disponía de un maletín con una SIMBOX portátil, que le permitía trabajar desde cualquier lugar (incluso desde un vehículo en movimiento) a través de una conexión WiFi o una red móvil.
Automatización. De la Guardia Civil ellos aseguran que si bien la infraestructura podía contactar a miles de personas al mismo tiempo, estas no eran transmisiones completamente aleatorias. Los grupos criminales que contrataron el servicio examinaron previamente los perfiles de las posibles víctimas y dirigieron los mensajes y llamadas a grupos específicos.
En el caso investigado se dirigieron principalmente a ciudadanos rusos y ucranianos residentes en España, contactando con ellos en su propio idioma y haciéndose pasar por empleados de la Policía Nacional o del Banco de España con el fin de presionarles y obtener datos bancarios o transferencias de grandes cantidades. Respectivamente mencionar El País, a una de las víctimas le robaron 170.000 euros.
Cómo se desmanteló la red. La Guardia Civil identificó al operador tras varias denuncias presentadas en Aspe y Novelda (Alicante). Los agentes rastrearon las líneas telefónicas utilizadas en las estafas hasta la cafetería de Barcelona que estaban vigilando. Un hombre solía salir del restaurante con grandes cajas que transportaba a su casa. Tres registros en la casa, en la cafetería y en un trastero permitieron intervenir en toda la infraestructura.
El detenido, un informático ucraniano de 41 años, fue puesto en libertad inicialmente con medidas cautelares pero fue detenido de nuevo cuando intentaba salir del país por el aeropuerto de El Prat, indicó. Cuenta el faro medio de Vigo.
Tercera infraestructura de su tipo en el mundo. Respectivamente indio Según el jefe en funciones del mando de la Guardia Civil en Alicante, Francisco Poyato, se trata de la tercera granja de este tipo desmantelada en el mundo, la segunda en Europa y la primera en España. La investigación sigue abierta. Dado el valor del material incautado y que se trataba de una infraestructura que prestaba servicios a varios grupos criminales, la Guardia Civil calcula que la estafa podría ascender a varios millones de euros.
Foto de portada | Guardia Civil
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