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La letra pequeña del nuevo PVPC y el fin de la volatilidad – Desde dentro

El aumento de enero de 2026 trajo una moderada sorpresa para millones de hogares: la factura de la luz

La letra pequeña del nuevo PVPC y el fin de la volatilidad

 – Desde dentro

El aumento de enero de 2026 trajo una moderada sorpresa para millones de hogares: la factura de la luz es más baja que el año anterior, aunque los costes estructurales del sistema eléctrico han aumentado considerablemente. Detrás de este alivio parcial se esconde un cambio significativo que marca un antes y un después en la tarifa regulada: el precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC). ha entrado en la fase final.

Tras la crisis energética de 2022 y el apagón de abril de 2025, el sistema eléctrico español lucha por la estabilidad. El resultado es un rumbo menos volátil, más predecible, pero también más rígido. La pregunta subyacente es si este nuevo PVPC protege a los consumidores o les impide aprovechar plenamente la caída de precios cuando la energía abunda.

Un descanso en las pistas de enero. Para el hogar promedio, el comienzo del año es menos abrumador de lo esperado. Según el simulador de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), un consumidor medio pagará alrededor de un 9% menos que en el mismo periodo del año pasado. ¿Qué tan detallado? la informacion, La factura mensual ronda los 52,50 euros, frente a los 56,40 euros de enero de 2025.

Este descenso no es pequeño teniendo en cuenta que soplan dos vientos en contra. Por un lado, los costes regulados –peajes y tasas– han aumentado, representando entre el 35% y el 45% de la factura. Por otro lado, el “funcionamiento mejorado” de la red eléctrica se mantiene incluso después del apagón, lo que obliga a utilizar con mayor frecuencia sistemas de gas más caros para garantizar la estabilidad de la red. Sin embargo, se devuelve el recibo. La clave está en reformar el PVPC.

La metamorfosis del PVPC. Lo que los consumidores ven hoy en su factura es el resultado de un cambio que comenzó en 2023. Durante más de una década, el PVPC estuvo vinculado casi en su totalidad al mercado mayorista diario, el llamado piscinadonde el precio se fija cada 15 minutos. Este diseño permitió aprovechar reducciones de precios específicas, pero también expuso a los hogares a aumentos extremos de precios durante la crisis del gas, que promediaron más de 200 euros por megavatio hora en 2022.

Para reducir esta vulnerabilidad, el gobierno dispuso una transición de tres años que finalizó el 1 de enero de 2026. Desde entonces, el precio de la energía PVPC ha aumentado. se calcula con una distribución estable: El 45% depende del mercado diario e intradiario y el 55% restante depende de los mercados de futuros – anual, trimestral y mensual. Como se explica la conversacionEl objetivo no es abaratar cada vez más la factura, sino evitar que vuelva a convertirse en una montaña rusa.

Esta mayor estabilidad tiene un precio. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) Recuerda esto en 2024. La nueva fórmula encareció la factura un 5,2% respecto de lo que se habría pagado con el sistema anterior. En 2025, el impacto fue casi neutral con precios más tranquilos. El modelo será definitivo en 2026.

La abundancia que no acaba en tu bolsillo. El nuevo PVPC coincide con un momento paradójico. En la Navidad de 2025, España y gran parte de Europa registraron algunos de los precios de la electricidad más bajos de los últimos años gracias a una producción récord de energía eólica y solar. Sin embargo, muchos consumidores apenas notaron este descenso en su factura. La razón es estructural, ya que más de la mitad del precio del PVPC está ligado a futuros contratados con meses de antelación, lo que provoca fuertes caídas en el mercado diario. solo se mueven parcialmente después de recibir.

Este efecto se amplifica en momentos. reduccióncuando la energía renovable se desperdicia porque la red no puede absorberla. En España, este problema se ha triplicado por la falta de inversión en infraestructuras, especialmente en zonas especialmente contaminadas como Asturias. El resultado es una situación contradictoria: energía limpia y barata en origen, pero limitada por redes saturadas y un sistema que prioriza la estabilidad sobre el ahorro extremo.

Qué puede hacer el consumidor. Como él señala la conversacionel PVPC no elimina la capacidad de decisión del usuario, sino que la desplaza. El precio de la energía ya no es el único factor relevante. La factura se compone de varios términos y sólo dos son realmente manejables: el rendimiento acordado contractualmente y la distribución horaria del consumo. En 2025, las facturas de electricidad representaron alrededor del 20% de la factura promedio y las facturas de energía representaron el 56%.

Ajustar la electricidad realmente necesaria y aprovechar las horas valle (temprano en la mañana, fines de semana y horas de sol) siguen siendo clave para contener el gasto. La diferencia es que la microoptimización extrema basada en el seguimiento horario del mercado pierde peso en el nuevo sistema.

Entonces, ¿vale la pena quedarse? El PVPC tiene claras ventajas, ya que sigue siendo la única forma de acceder al bono social y ofrece total transparencia, ya que los precios son controlados por la administración y sirve como amortiguador frente a subidas repentinas del gas en un contexto de incertidumbre geopolítica.

Pero también pierde atractivo para perfiles muy activos. Quien haya ajustado su consumo al céntimo ya no podrá aprovechar al máximo las horas de electricidad casi gratuita que se producen en primavera u otoño, cuando la producción renovable es alta.

El mercado libre, a su vez, ofrece tasas de interés fijas que brindan seguridad pero no están exentas de riesgos. La OCU advierte sobre revisiones automáticas vinculado al IPC –3% interanual en noviembre–, lo que puede encarecer la factura incluso para conceptos regulados. Es esencial una comparación cuidadosa.

Sombras en el horizonte. Existe un riesgo fundamental para el sistema eléctrico más allá del consumidor individual. El gobierno ha calculado las tarifas para 2026 asumiendo que la demanda de electricidad aumentará un 4,5%. Sin embargo, la CNMC tiene unas previsiones mucho más prudentes, en torno al 2,3%. Si el consumo no crece lo suficiente, los ingresos no serán suficientes para cubrir los costos regulados y las primas de las energías renovables históricas.

No es un precio de ganga. El PVPC de 2026 será más estable, predecible y seguro, pero también menos espectacular en tiempos de precios bajos. La transición energética ha logrado producir electricidad limpia y abundante, pero los consumidores siguen pagando por redes obsoletas, lo que genera costes fijos más altos y un sistema diseñado para evitar apagones en lugar de ahorrar dinero.

La luz ya no brilla como antes. Tampoco revela nada. Comprender el cálculo y la correcta selección del personal se ha convertido en una decisión económica tan importante como inevitable.

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