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la asombrosa red de comercio de plumas que existía antes de los incas – Desde dentro

En la árida costa central de Perú, a cientos de kilómetros de la magnífica selva amazónica y separada por

la asombrosa red de comercio de plumas que existía antes de los incas

 – Desde dentro

En la árida costa central de Perú, a cientos de kilómetros de la magnífica selva amazónica y separada por una de las cadenas montañosas más importantes del mundo, los arqueólogos tropezaron con algo que no esperaban. Estamos hablando de un cementerio de la cultura prehispánica Ychsma en Pachacamac y la sorpresa estuvo específicamente en los fardos funerarios de la élite. Estaban decoradas con plumas de guacamayo y loro. Esto nunca podría haber sobrevivido de forma natural en este ecosistema. Entonces… ¿Cómo llegaron aquí?

Las respuestas. Ante esta cuestión, los arqueólogos tuvieron que pensarlo bien, porque ver un loro en medio de una árida cordillera no es lo más común. Hasta entonces, se creía que los antiguos comerciaban únicamente con plumas que ya habían arrancado de loros que se encontraban en su hábitat natural.

Sin embargo, publicó un nuevo estudio En Naturaleza ha revelado una realidad mucho más compleja y fascinante: los antiguos peruanos transportaron estas aves vivas del Amazonas a través de los traicioneros pasos de los Andes.

¿Cómo sabes eso? No es que tengamos una máquina del tiempo para ver qué pasó exactamente, pero es posible analizar el ADN antiguo encontrado en estos cementerios a través de isótopos estables y modelado espacial de rutas.

Por ello, el estudio se centró en los restos de 34 fardos de Pachacamac, anteriores a la expansión del Imperio Inca. Fue precisamente aquí donde a las momias se les entregaron “cabezas falsas”, bellamente decoradas con misteriosas plumas.

Los resultados. El análisis genético en este caso reveló que el ADN extraído correspondía a muchas especies de aves puramente amazónicas, como las guacamayas rufa y verde. Pero lo más interesante ocurre cuando los isótopos se aplican a los restos de las aves, porque se produce un cambio drástico en su dieta.

La huella química aquí reveló que estos loros nacieron y crecieron en su hábitat natural en el Amazonas y tenían una dieta natural. Sin embargo, en sus últimos meses de vida, comenzaron a alimentarse de humanos, y esto no se parecía en nada a lo que comían en la naturaleza.

Es una prueba. Esto demuestra claramente que las aves no fueron cazadas por sus plumas en la jungla, sino que fueron capturadas vivas, transportadas a través de la cordillera y mantenidas en cautiverio en la costa, para ser «arrancadas» o sacrificadas repetidamente para hacer el ajuar funerario que luego llegó a las élites de la sociedad antigua.

No es fácil. Cruzar los Andes no es fácil hoy en día, por eso lo era mucho menos hace mil años. De esta manera, utilizando modelos paisajísticos y sistemas de información geográfica, los investigadores mapearon las rutas más probables que utilizaron desde la cuenca del Amazonas hasta la costa del Pacífico.

En este caso, las aves tuvieron que soportar un gran estrés con drásticos desniveles, temperaturas gélidas en los puntos más altos de la montaña y, sobre todo, una dieta que les era desconocida. De esta manera, el hecho de que llegaron vivos a Pachacamac subraya la existencia de una red de tráfico de animales increíblemente sofisticada y con conocimiento de su cuidado. Pero lo que destaca sobre todo es el gran valor que debe tener este animal para la sociedad que se ha movilizado para traerlo a sus ciudades, a pesar de las dificultades del camino.

¿Por qué tanto problema? Como señala uno de los investigadores, en el mundo andino prehispánico las plumas amazónicas no eran una simple pieza de joyería, sino símbolos absolutos de poder político, estatus y conexión con lo divino. Y el acceso a los vibrantes colores de la selva demostró el control de la élite sobre las redes comerciales de larga distancia y les dio un gran prestigio.

Este descubrimiento en Pachacamac no es un incidente aislado, sino que confirma una tendencia que la arqueología ya comenzaba a reconocer. En 2021 un estudio publicado En PNAS documentaron hallazgos similares mucho más al sur, en el árido desierto de Atacama, donde se encontraron momias de loros amazónicos criados en cautiverio y desplumados rutinariamente. Ahora se vuelve a confirmar.

Imágenes | Dmitri Chernyshov

En | Hace 60 años descubrimos un dorado escondido en las selvas del Perú. Ahora sabemos que en realidad era mucho más que eso.

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