Tecnología

Cuando llega el frío y encendemos las luces navideñas, algo preocupa a los que tienen placas solares – Desde dentro

A medida que se acerca la Navidad y las primeras olas de frío penetran los edificios, España vuelve a

Cuando llega el frío y encendemos las luces navideñas, algo preocupa a los que tienen placas solares

 – Desde dentro

A medida que se acerca la Navidad y las primeras olas de frío penetran los edificios, España vuelve a encender las luces. Las calles, los balcones y las salas de estar se iluminan mientras las temperaturas bajan durante un invierno particularmente inestable. Pero este ritual luminoso plantea una nueva pregunta en muchos hogares: ¿pueden las luces navideñas, los renos trepadores o las guirnaldas LED alterar los paneles solares que ya ocupan miles de balcones y tejados?

La duda es comprensible. Durante años se ha afirmado repetidamente que las sombras son el mayor enemigo de la energía solar, lo que lleva a creer que cualquier objeto, por pequeño que sea, podría arruinar la producción. Pero la realidad es mucho menos dramática. Hoy la convivencia del consumo personal y la decoración navideña es fácil, segura y prácticamente sin impacto generacional.

“Las luces que bordean un panel solar no suelen suponer un problema” Alejandro Diego Rosell explica Consultor energético y profesor con especialización en fotovoltaica. «El panel no es tan exigente… siempre y cuando no les cubras la cara». Una fina guirnalda de LED, un cable de luz pasado sobre ella o un foco «generan pérdidas mínimas o casi insignificantes». El único escenario que se debe evitar son los objetos opacos, grandes o rígidos que proyectan sombras intensas o que descansan físicamente sobre el cristal del panel durante muchas horas. No por el riesgo eléctrico, sino por seguridad y durabilidad: el viento, el peso y los rayones pueden dañar la superficie.

Ni siquiera una ligera sombra. Para entender por qué estas pequeñas sombras ya no son un problema relevante, vale la pena echar un vistazo a la evolución de los paneles. Héctor de Lama, director técnico de la Unión Española Fotovoltaica (UNEF), Así lo explica a : «Una gran proporción de los paneles actuales son paneles monocristalinos de células divididas. Esta innovación permite que no se pierda el rendimiento de todo el módulo cuando se cubre parte del panel. En paneles anteriores, casi toda la producción se perdía cuando se cubría una zona.»

En otras palabras, los módulos modernos funcionan en mitades independientes y soportan mucho mejor las sombras parciales, especialmente cuando se trata de sombras estrechas, discontinuas o en movimiento, como las creadas por tiras de LED o decoraciones luminosas. Aún así, de Lama aclara que la cobertura total de un panel puede tener un impacto significativo «dependiendo de cómo estén conectados los circuitos y si contienen optimizadores». Diego está de acuerdo con la idea, pero utiliza el humor para trasladarla a la vida cotidiana: «Papá Noel colgado del balcón, renos acrobáticos, Reyes Magos haciendo rápel… Todo esto entra en la categoría de decoración emocionalmente necesaria pero técnicamente inofensiva».

¿Y la factura? Mucho ruido, muy poco esfuerzo. Aunque muchos hogares asocian las luces navideñas con un aumento del consumo de electricidad, el impacto real es mínimo. Según el experto en energía Iván Terrón entrevistado por El EspañolEl coste es sorprendentemente bajo: «Incluso si se dejan encendidas las 24 horas del día, las luces navideñas LED cuestan muy poco. En general, cuestan aproximadamente lo mismo que hacer funcionar una lavadora». Partiendo de un precio medio de 0,14 €/kWh, Terrón estima que su funcionamiento durante un mes completo cuesta unos 5 €.

Los datos de Selectra, medio especializado en consumo energético, proporcionar un desglose aún más detallado:

  • 100 luces LED consumen 5W.
  • En 33 días, durante 6 horas al día, eso corresponde a 0,99 kWh, o unos 0,10 euros.
  • Una guirnalda luminosa equivalente, ya escasa, puede alcanzar los 1,23 euros en el mismo periodo.

Incluso con tarifas indexadas o PVPC, donde conviene evitar las horas más caras (entre las 18.00 y las 22.00 horas), el impacto sigue siendo simbólico. Para aquellos que quieran optimizar a fondo, la madrugada suele ofrecer los precios más bajos; Pero en la práctica, el coste de las luces navideñas es prácticamente irrelevante.

Navidad y consumo personal: convivencia sin sorpresas. En un invierno meteorológicamente agitado y con millones de hogares prestando más atención que nunca a los precios de la electricidad, cualquier duda sobre el autoconsumo es motivo de preocupación. Pero en este caso, la evidencia técnica es clara: las luces y adornos navideños estándar no dañan los paneles solares, no interfieren con la instalación y casi no tienen impacto económico.

La recomendación final es tan sencilla como poética: deja que las luces iluminen tu hogar y deja que los paneles sigan viendo el cielo. Con sentido común y tecnología moderna, la magia de la Navidad y el sol pueden coexistir sin sombra de conflicto.

Imagen | desempaquetar Y FreePik

| Vigo celebra su consagración, pero el viaje de las luces navideñas comienza en otra ciudad española: Puente Genil

Redacción Desde Dentro
About Author

Redacción Desde Dentro