Crearon una red de extorsiones y sicariatos que afectó a más de siete municipios – Desde dentro
El Oficina del Fiscal Generalen consulta con la policía y el Gaula, llevaron a disposición judicial a integrantes de

El Oficina del Fiscal Generalen consulta con la policía y el Gaula, llevaron a disposición judicial a integrantes de la subestructura “Nicolás Antonio Urango Reyes” en Clan del Golfo Pérsico (AGC) que impusieron tarifas exorbitantes en varios municipios de Bolívar. En procesos recientes, diez presuntos integrantes comparecieron ante jueces de revisión de fianzas: nueve recibieron medidas de seguridad en estableciendo una prisión y uno de los acusados fue puesto bajo arresto domiciliario.
LEER TAMBIÉN
Las capturas se materializaron en Maganga Y soplador de vientoademás de notificaciones a presos ya privados de su libertad como resultado de otros juicios, producto del trabajo de investigación que vincula los casos actuales con hechos previos en la zona.
Si no pagaban, los afectados se veían obligados a cesar sus operaciones. Foto:policia nacional
en la lista procesado Comparecen Rafael Ricardo Ruggiero Romero, Edinson David Martínez Santos, Israel Antonio Ibarra Ramírez, Karen Lorena Díaz Sierra, Luis Miguel Correa Peña, José Gabriel Mendoza Carmona, Guillermo Enrique Pérez Álvarez, Luis David de la Cruz Ruíz, Diosith Rafael Caro Vega y Daniel Alberto Arroyo Olier. La fiscalía estaba a favor. Concierto para delinquir agravado y extorsión agravadacargos que ninguno de los dos aceptó, según informes difundidos tras las audiencias preliminares.
En los estados y saldos de otras operaciones sobre este tema la misma baseautoridades reportaron capturas adicionales y caída de líderes en Arjona, Córdoba, Tetón y Repelón (Atlántico), lo que sugiere que radio de acción que pasa por Bolívar y toca el norte del Atlántico.
Modus operandi: cuotas, amenazas y control territorial
La investigación demuestra que los presuntos chantajistas se presentaron como miembros de la denominada Clan del Golfose acercaron directamente a comerciantes, ganaderos, transportistas, agricultores y contratistas de obras públicas y exigieron pagos mensuales a cambio de no perturbar sus vidas ni las de sus familias. familia y empleados.
Cabe destacar que ninguno de los acusados se declaró culpable de los cargos que se le imputan. Foto:policia nacional
En algunos sectores manufactureros Las tarifas se determinaron en función de la actividad empresarial. (por ejemplo, por el número de cabezas de ganado en las fincas o por hectárea de cultivos de palma), y en el caso de obras de construcción, se consideraba como «garantía» impuesta hasta el 10% del valor del contrato. Las demandas se referían a ciudades como El Guamo, Zambrano, El Carmen de BolívarCórdoba Tetón, San Juan Nepomuceno, San Jacinto y Magangué, incluyendo sus zonas rurales, mediante un mapeo de la presión criminal sobre Montes de María y Canal del Dique.
Paralelamente, esta subestructura también se asoció con forzamientos asesino selectivointeligencia contra la fuerza pública y control de corredores de microtráfico y narcotráfico en el norte de Bolívar y en la zona limítrofe con el Atlántico, según comunicados oficiales y reportes periodísticos que documentan la captura jefes de zona y operadores de base en 2024-2025. Uno de los roles clave observados en la cadena de mando es el de los líderes que difunden panfletos y órdenes para mantener la presión y el miedo públicos, una práctica descubierta por la policía durante la operación Agamenón y verificada en informes institucionales.
El esquema de cobro muestra la arquitectura forzada incorporada en la cadena de producción regional. Si no pagaban, los afectados se veían obligados a cesar sus operaciones, lo que generaba pérdidas directas entre otros. distorsión del mercado local bajo la «protección» mafiosa. El impacto no termina en el flujo de caja, ya que la amenaza de violencia y cierre de empresas ha desplazado la inversión, socavado el papeleo y aumentado los costos de mantenimiento entre los municipios que comparten. Dinámica rural y corredores logísticos estratégicos.
Al sur de Bolívar. Foto:Archivo
Tras las acusaciones, el caso cobra impulso fase de pruebas y contradicciones. Cabe aclarar que los imputados no aceptaron los cargos, por lo que la Fiscalía deberá mantener ante el tribunal la vinculación orgánica con el Clan del Golfo y el carácter incriminatorio de la conducta, apoyándose en interceptaciones, testimonios, acciones de seguimiento y Materiales confiscados durante los allanamientos.
LEER TAMBIÉN
Al mismo tiempo, existe el desafío de la contención territorial, que requerirá persistencia operativa para evitar la reorganización estructural, con la que los militares de la región históricamente han luchado. Ciclos de captura y cambio de mando.
También te puede interesar:
Gracias por estar con nosotros en este año desafiante. Foto:



