Consejo debate propuesta de toque de queda sectorial ante crisis de homicidios – Desde dentro
En el segundo día del debate sobre el control político del Ministerio de Seguridad y Justicia, el Concejo Distrital


En el segundo día del debate sobre el control político del Ministerio de Seguridad y Justicia, el Concejo Distrital de Cali reveló datos alarmantes sobre el impacto de la multiplicidad de delitos en la sociedad joven.
Según el balance presentado en el pleno, Cali tiene una tasa de mortalidad de 45,6 muertes por 100.000. habitantes, consolidándose como la principal ciudad más violenta de Colombia.
Preocupa un aumento de los homicidios en 2026. Foto:Mario Caicedo/EFE
De los 1.067 homicidios ocurridos en 2025, 479 víctimas fueron menores de 28 años, reactivando la propuesta de introducir un toque de queda sectorial y focalizado para proteger a niños y jóvenes en los municipios más críticos.
El mapa de la exclusión coincide con el mapa de la muerte
El concejal Sergio Mauricio Zamora Betancur inició su análisis señalando que la violencia en Cali no es un fenómeno aislado, sino que está indisolublemente ligado a la falta de oportunidades.
Los municipios 13, 14, 15 y 21 registran el mayor número de hechos sangrientos, coincidiendo con sectores de extrema pobreza y deserción escolar.
Zamora advirtió que la economía criminal se sustenta en actividades como la minería ilegal en Farallón y el narcotráfico, así como mecanismos que financian el armamento de estructuras ilegales, que ya son visibles a través de pancartas en zonas rurales y periféricas.
«Megatoma» en sectores críticos de la ciudad entre las estrategias de seguridad. Foto:Policía Metropolitana de California
Crisis en infraestructura tecnológica y operativa
El debate bajo el microscopio examinó la eficacia de las herramientas de vigilancia de la ciudad, revelando conclusiones inquietantes sobre cómo funcionan realmente.
El concejal Roberto Ortiz Urueña condenó la aparición de mensajes referidos a las «Autodefensas Unidas de Nariño» en sectores claves como Siloé y Avenida Circunvalar, cuestionando directamente la ineficacia de las cámaras de seguridad para prevenir y registrar este tipo de expresiones, que perturban la convivencia y causan zozobra en la comunidad.
La Corporación también cuestionó las capacidades de la Fuerza Pública. Foto:Consejo de California.
En materia de infraestructura tecnológica, se constató que aproximadamente la mitad de la red de fibra óptica destinada a soportar el sistema de cámaras de vigilancia no estaba funcionando.
Esta falla estructural limita significativamente la capacidad de monitorear continuamente en tiempo real, lo que reduce la efectividad de las estrategias de seguridad que dependen de información visual para tomar decisiones operativas.
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Asimismo, el debate giró en torno al estado de proyectos emblemáticos que siguen estancados. Concejales como Juan Felipe Murgueitio cuestionaron los avances de la prometida megaestación sur, una infraestructura clave para fortalecer la presencia de la institución en una zona muy compleja.
Un retraso en su consolidación no sólo significa un retraso en la inversión pública, sino que también aumenta la vulnerabilidad de las comunidades que esperan una respuesta estatal integral.
Por otro lado, en el contexto de los presupuestos históricos, se criticó la subutilización de los recursos.
El concejal de Flores, Enrique Rojas, señaló que a pesar de la financiación para seguridad más alta de la historia, los agentes de policía a menudo son redirigidos a tareas de control del tráfico en lugar de centrarse en implementar planes estratégicos como los «planes de bloqueo» para contrarrestar los robos y el transporte de mercancías.
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Esta situación pone de relieve la discrepancia entre la disponibilidad de recursos y su impacto efectivo en la reducción del crimen.
De esta manera, el debate destacó la necesidad de formular una gestión más efectiva de la tecnología, la infraestructura y el talento humano, asegurando que las inversiones en seguridad se traduzcan en resultados tangibles en términos de protección de la ciudadanía y recuperación de la confianza en los espacios públicos.
Plan de seguridad para el servicio de transporte MIO en Cali. Foto:Policía Metropolitana de California
Preguntas sobre inversión social y liderazgo
La efectividad de programas sociales como «En la Buena» fue duramente criticada por el concejal Rodrigo Salazar Sarmiento, quien reveló que 9 de cada 10 jóvenes desisten del programa.
Por su parte, la concejala Tania Fernández instó al secretario Javier Garcés a trabajar con las secretarías de educación y desarrollo económico para ofrecer alternativas reales al microcomercio, y también exigió claridad sobre el estatus del helicóptero Halcón.
El pleno coincidió en que la falta de liderazgo y la ausencia del alcalde en impulsar la estrategia de seguridad habían atomizado los esfuerzos institucionales. La concejala Alexandra Hernández impulsó la creación de un comando unificado que permitiera análisis en tiempo real y acciones anticipadas.
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Hacia medidas de protección restrictivas
Ante el fenómeno del «guireo» y el «chacaleo», los concejales Marlon Cubillos y Carlos Andrés Arias insistieron en que el toque de queda para menores en zonas sensibles era una respuesta necesaria a la instrumentalización de los jóvenes por parte de bandas criminales.
El debate continuará el próximo jueves 9 de abril, cuando el secretario de Seguridad, Javier Garcés Mosquera, deberá responder preguntas sobre la ejecución del presupuesto y la efectividad de las políticas públicas actuales ante la tendencia creciente de muertes en la ciudad.
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Detalles de la movilización en un país vecino. Foto:



