Con menos de 20 aviones viejos, Venezuela es el país con peores conexiones aéreas de la región – Desde dentro
La conectividad aérea en Venezuela ha caído a mínimos históricos, colocando al país como uno de los destinos más

La conectividad aérea en Venezuela ha caído a mínimos históricos, colocando al país como uno de los destinos más aislados de la región.
Actualmente, el funcionamiento del sistema depende de una flota envejecida de unos 20 aviones, gestionados por compañías aéreas locales que tienen serias dificultades para mantener sus rutas y estándares de servicio. Este deterioro no sólo afecta a la movilidad de las personas, sino que también impide la llegada de insumos esenciales como medicamentos y repuestos técnicos.
Un informe de The Wall Street Journal muestra que la mayoría de los aviones en servicio superan la década de uso, lo que limita la capacidad de respuesta a la demanda interna y a los pocos destinos internacionales que permanecen activos.
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Factores que impulsan la desconexión
La crisis del sector es el resultado de una red de tensiones políticas y problemas operativos. Foto:helado
La crisis del sector es el resultado de una compleja red de tensiones políticas y problemas operativos. Entre las principales causas de esta parálisis se encuentran:
- Advertencias de seguridad de la Administración Federal de Aviación (FAA) sobre peligros en el espacio aéreo.
- Restricciones derivadas de sanciones económicas internacionales.
- Cancelación masiva de vuelos por parte de aerolíneas europeas y americanas.
- Dificultades financieras para que las empresas extranjeras repatrien sus beneficios.
- Aumento de la tensión militar en el Caribe aumentando el riesgo de incidentes.
En términos de seguridad, Peter Cerdá, vicepresidente regional para las Américas de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), dijo a The Wall Street Journal que el objetivo de las empresas es mitigar todos los peligros: «Lo que las aerolíneas están tratando de evitar son incidentes que ocurren en el espacio aéreo, donde un avión puede ser atacado y confundido con un barco militar».
Del centro regional a la parálisis operativa
El volumen de pasajeros ha caído drásticamente. Foto:helado
La realidad actual de los aeropuertos venezolanos contrasta drásticamente con el auge de finales del siglo XX. En las últimas décadas, Caracas fue un nodo estratégico que recibió barcos pioneros como el Concorde.
Hoy en día, el volumen de pasajeros ha caído drásticamente: de los 15.000 viajeros semanales registrados antes del colapso, la IATA sugiere que la cifra ha caído a entre 1.000 y 2.000 usuarios por semana.
Esta contracción obliga a los ciudadanos a realizar escalas complejas en los países vecinos, aumentando los costes y alargando los tiempos de viaje. Sólo en diciembre de 2025, el especialista Gregory Barrios estima que alrededor de 40.000 personas se vieron afectadas por cambios en sus planes de viaje, un número importante teniendo en cuenta que es la temporada de mayor movimiento familiar y turístico.
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Historias de impotencia y altos costos
El gobierno venezolano describe estos cierres como parte de una «guerra psicológica». Foto:helado
El impacto humano de esta crisis se refleja en los testimonios de quienes han quedado varados en el extranjero. Reynaldo Goitía, cantante del grupo Tomates Fritos, contó a The Wall Street Journal su experiencia tras ser detenido en Madrid: «Cuando vimos la noticia de que no podíamos regresar, tuvimos que entrar en modo de suspensión, como cuando pones tu teléfono en modo de batería baja. No puedes hacer nada al respecto. Simplemente te sientes impotente».
En situación similar, Alejandra Acuña, residente en España, perdió la oportunidad de reunirse con su familia y entregar medicamentos de alto costo a un familiar enfermo debido a la repentina cancelación de su plan de viaje.
Mientras el gobierno venezolano califica estos cierres como parte de una «guerra psicológica» y defiende la soberanía del país, expertos jurídicos advierten sobre las consecuencias de este cierre. Rodolfo Ruiz, abogado aeronáutico, explicó que en un contexto de fricción geopolítica, la aviación es siempre el primer sector en sufrir daños, y los pasajeros comunes y corrientes son los que tienen que pagar las consecuencias del conflicto.
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.
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Jaider Felipe Vargas Morales
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