Cayó el escudo de acero de Chernóbil y se fugaría radiación: ¿qué pasará? – Desde dentro
La estructura diseñada para ser la solución definitiva durante un siglo contra La mayor amenaza radiactiva de Europa se



La estructura diseñada para ser la solución definitiva durante un siglo contra La mayor amenaza radiactiva de Europa se enfrenta hoy a un escenario crítico.
El Nuevo Confinamiento Seguro de Chernobyl, el colosal esfuerzo de ingeniería inaugurado en 2019, ha perdido su esencial capacidad de contención.
Así lo confirmó recientemente la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA). tras evaluar los daños a las infraestructuras asociados a la guerra entre Rusia y Ucrania.
Así era el reactor cuando explotó hace cientos de años. Foto:iStock
El origen del problema se remonta al 14 de febrero, cuando un dron equipado con una ojiva explosiva impactó la carcasa protectora. Aunque el Kremlin negó su responsabilidad, Ucrania culpó del ataque a Rusia.
El impacto perforó la estructura y provocó un breve incendio que afectó gravemente al revestimiento protector y comprometió la integridad del sistema.
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Diagnóstico de la organización internacional.
Tras una inspección técnica, la OIEA emitió el domingo un comunicado con una conclusión preocupante: la contención «ha perdido sus principales características de seguridad, incluida la capacidad de contener» material radiactivo.
Pese a la gravedad del diagnóstico, la autoridad aclaró que los elementos estructurales de soporte y sistemas de monitoreo no sufrieron «daños permanentes». Hasta el momento, los sensores no han registrado fugas radiactivas ni aumentos de los niveles de radiación en la zona.
Sin embargo, la agencia advirtió que es necesario «restauración completa para evitar un mayor deterioro»porque las reparaciones temporales realizadas no son suficientes para garantizar la estabilidad a largo plazo.
Chernóbil se convirtió en un cementerio de edificios. Foto:Cortesía del autor
Para reducir el riesgo, se han previsto acuerdos provisionales con el apoyo del Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD). Aún, El objetivo final es llevar a cabo amplias reparaciones una vez que finalice el conflicto armado.
Al mismo tiempo, se ha propuesto reforzar el control de humedad y corrosión para que la estructura siga cumpliendo su función.
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Una obra de ingeniería sin paralelo
El nuevo recinto seguro no tiene un diseño cualquiera. Se trata de una estructura arqueada de acero que se considera la más grande de su tipo en el planeta. Su función es aislar el reactor 4, que explotó en 1986, y contener residuos radiactivos durante al menos 100 años.
Las dimensiones de esta megaobra son impresionantes:
- Pesa más de 36.000 toneladas.
- Tiene una longitud de 165 metros.
- Se eleva a 108 metros de altura.
- Tiene una anchura de 257 metros.
TERNOBIL Foto:higo.
Su construcción e instalación, finalizada en 2016, supuso un hito tecnológico. Fue ensamblado a unos 300 metros del reactor y luego deslizado sobre rieles hasta su posición final para evitar exponer a los trabajadores a la radiación directa. El proyecto costó alrededor de 2.100 millones de euros y fue financiado por más de 40 países.
Este escudo integra tecnología avanzada, como dos enormes grúas robóticas operadas de forma remota, sistemas de filtración de aire y monitoreo constante. Fue diseñado para resistir la prueba del tiempo, temperaturas extremas, tornados y terremotos.
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¿Qué hay debajo del acero?
La importancia de mantener la integridad de este sarcófago radica en lo que se esconde en su interior. Debajo del arco de acero hay materiales que seguirán siendo peligrosos durante miles de años:
- El antiguo sarcófago soviético, construido apresuradamente tras el accidente y hoy muy deteriorado.
- Escombros con altos niveles de contaminación.
- Restos de combustible nuclear fundido, una sustancia llamada corio.
- Unas 200 toneladas de material radiactivo.
TERNOBIL Foto:EFE/Universidad de Adelaida.
El recuerdo de 1986 en Chernóbil
La urgencia de reparar la contención revive el recuerdo del 26 de abril de 1986, fecha del peor accidente nuclear de la historia civil. Esa noche, durante una prueba de seguridad fallida en la entonces Unión Soviética, el reactor 4 sufrió una repentina subida de tensión que provocó dos explosiones. El núcleo quedó expuesto y liberó una nube radiactiva que se extendió por gran parte de Europa.
La tragedia se cobró inmediatamente la vida de 31 personas, entre trabajadores y bomberos, y obligó a la evacuación de más de 350.000 residentes en Rusia, Bielorrusia y Ucrania, dejando ciudades como Pripyat completamente desiertas. Miles de personas, conocidas como «liquidadores», trabajaron para contener el desastre.
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Aunque no hay consenso sobre el número total de muertes a largo plazo, un informe de la ONU, la OMS y la OIEA estima hasta 4.000 muertes adicionales por cáncer en las poblaciones más vulnerables. Otros estudios independientes elevan esa proyección a más de 90.000 víctimas potenciales. El desastre dejó zonas inhabitables y una lección sobre la energía nuclear que hoy, bajo amenaza de guerra, vuelve a tener vigencia.
*Artículo desarrollado con apoyo de IA y revisado por un periodista.



