«Acabamos de empezar a matar narcoterroristas» – Desde dentro
El viernes 28 de noviembre de 2025, el Secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth declaró en

El viernes 28 de noviembre de 2025, el Secretario de Defensa de los Estados Unidos, Pete Hegseth declaró en su relato X que el ejército estadounidense «apenas ha comenzado a matar narcoterroristas».
Apenas hemos comenzado a matar a narcoterroristas.
—Pete Hegseth (@PeteHegseth) 28 de noviembre de 2025
La declaración se redacta en el marco de un importante despliegue naval con la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford al Caribe, en lo que Washington define como una nueva fase en su guerra contra el narcotráfico. Hegseth visitó a la tripulación el Día de Acción de Gracias, expresó su apoyo a los marineros y defendió las operaciones letales en alta mar como legales según el derecho internacional.
Pete Hegseth, secretario de Defensa. Foto:EFE
LEER TAMBIÉN
A partir de septiembre de 2025, La administración de Donald J. Trump ha desplegado en el Caribe un grupo de batalla naval liderado por el USS Gerald R. Ford. Esta movilización representa el mayor movimiento naval estadounidense en la región desde la Guerra del Golfo, en el que participan numerosos buques de guerra, submarinos y miles de militares.
El objetivo declarado: fortalecer la capacidad de Estados Unidos para detectar, monitorear y desmantelar redes criminales dedicadas al tráfico de drogas; especialmente aquellos que, según Washington, operan desde zonas vinculadas a organizaciones catalogadas como terroristas.
Desde que comenzaron las operaciones en septiembre, las fuerzas estadounidenses han llevado a cabo varios ataques contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en el Caribe y el Pacífico, dejando decenas de muertos.
El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth. Foto:EFE
LEER TAMBIÉN
En su mensaje, Hegseth indicó que el enfoque prioriza «ataques cinéticos letales», es decir, bombardeos y acciones militares directas contra lo que Estados Unidos describe como «narcoterroristas».
Durante su visita al USS Gerald R. Ford, Hegseth saludó a los más de 4.000 marineros desplegados y les agradeció su trabajo, afirmando que estaban ayudando a «interceptar cárteles» tanto en alta mar como en el hemisferio americano. También mencionó que los operativos se ampliarán hasta “destruir” a los que calificó como narcoterroristas.
El funcionario justificó estas acciones afirmando que se enmarcan en el derecho estadounidense e internacional, y que las operaciones cuentan con el apoyo de asesores militares y civiles.
Informes recientes afirman que en uno de los ataques navales, tras el primer bombardeo, se produjo una segunda colisión cuando se observó a los supervivientes aferrados a los restos de la embarcación. Según estas versiones, las operaciones habrían provocado la muerte de todos a bordo sin dar posibilidad de rendición.
Esta acción ha generado fuertes críticas por posibles violaciones al derecho internacional humanitario. Diversos expertos y legisladores han pedido investigar si este tipo de ataques constituyen ejecuciones extrajudiciales o crímenes de guerra.
En respuesta, Hegseth y el gobierno han defendido la legalidad de los atentados, argumentando que los objetivos eran miembros de organizaciones terroristas designadas y que las acciones cumplen con «el derecho de los conflictos armados».
El endurecimiento de la estrategia de Estados Unidos marca un cambio significativo en su enfoque hacia el tráfico de drogas en América Latina, no sólo como una preocupación de seguridad nacional, sino como una guerra abierta contra lo que considera organizaciones terroristas.
Para los países de la región, esto significa un aumento de la presencia militar estadounidense en zonas marítimas cercanas, una intensificación de las operaciones en las rutas de narcotráfico y -según analistas- un riesgo de escalada internacional, especialmente en contextos como el Caribe y las aguas cercanas a Venezuela.
La transformación de la lucha contra el narcotráfico en una agresiva ofensiva militar plantea interrogantes sobre el respeto de los derechos humanos, las normas internacionales y las consecuencias geopolíticas.
*Este contenido fue escrito con la ayuda de inteligencia artificial. Además, fue reseñado por el periodista y un editor.


