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Entre las víctimas del trágico accidente aéreo ocurrido el pasado 28 de enero en el departamento de Norte de



Entre las víctimas del trágico accidente aéreo ocurrido el pasado 28 de enero en el departamento de Norte de Santander, se destacan los nombres: El congresista Diógenes Quintero Amaya y el candidato a la Cámara de Representantes, Carlos Salcedo, se destacan en una larga lista que cuenta un saldo de 15 personas muertasquien murió luego de que el avión impactara en una zona montañosa.
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Los muertos fueron identificados como trece pasajeros y dos tripulantes. Operaron el vuelo NSE8894, que incluía la ruta entre el Aeropuerto Internacional Camilo Daza de Cúcuta y el Aeropuerto de Ocaña.
A su llegada, las autoridades confirmaron “la destrucción de la aeronave y la muerte de quince (15) pasajeros”, según consta en el informe preliminar del accidente difundido el lunes 16 de febrero por Aeronáutica Civil.
Del documento se desprende que el incidente ocurrió, entre otros, Avión bimotor Beechcraft 1900D, matrícula HK4709, que prestaba servicios de transporte aéreo comercial de pasajeros.
Las autoridades encontraron el avión. Foto:archivo privado
Un documento conocido por EL TIEMPO muestra que el operativo se realizó a la luz del día y que tras perder contacto con la torre Inmediatamente se activaron fases de emergencia para determinar la ubicación de la aeronave, lo cual fue notado por vecinos del sector alrededor de las 16:00 horas. en un lugar de difícil acceso, casi 5 horas después.
El lugar del accidente fue georreferenciado en el sector Las Guamas, punto del corregimiento de Curasica en la comuna de La Playa de Belén, en la cuenca alta del río Catatumbo.
¿Quiénes eran los pilotos? Detalles de la aviación revelados
Conocido video grabado minutos antes de que el avión Satena se estrellara en Norte de Santander Foto:Redes sociales
La Aeronáutica Civil, a través de su Dirección de Investigación Técnica de Accidentes (DIACC), ha perfilado a los especialistas del mando de aeronaves que fueron identificados inicialmente como Miguel Vanegas (piloto) y José De la Vega (copiloto).
El comandante del barco, de 52 años, tenía una amplia experiencia en la industria de la aviación. Del informe se desprende que, además de su licencia de «Piloto de Aviones Comerciales (PCA)» del 30 de julio de 1998, poseía una licencia de «Piloto de Transporte de Línea (PTL)» expedida el 28 de enero de 2015.
Este aviador ha acumulado experiencia. un total de 10.960 horas de vuelode las cuales 2.322 horas fueron trabajadas específicamente en equipos Beechcraft BE-90. El documento técnico destaca que la última verificación de ‘competencia en simulador’ se realizó el 26 de octubre de 2025, con ‘resultados satisfactorios’.
Accidente de avión saten Foto:Aerocivil
Por su parte, el copiloto tenía 53 años y su documentación técnica también se encontraba totalmente al día en el momento del incidente. Poseía una licencia de «Piloto de Avión Comercial (PCA)» emitida el 28 de enero de 2015, que le autorizaba a volar como copiloto en aparatos de gran tamaño como ATR-42 y Boeing B-727.
El informe muestra que el copiloto recogió aprox. un total de 8.264 horas de vuelo, y en el modelo concreto del accidente, el B-1900, registró 121:56 horas como copiloto.
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Señaló que el especialista completó el curso de formación inicial del equipo en diciembre de 1994 y, tras una sesión informativa en el simulador el 17 de octubre de 2025, completó «50 horas de verificación de ruta para servir como copiloto del equipo». En resumen, la autoridad aeronáutica constató que «la tripulación tenía sus requisitos técnicos y operativos vigentes al momento del accidente».
Lo que se encontró en la caja negra del avión: primeros detalles
La investigación ha logrado importantes avances con la recuperación de los registradores de vuelo, comúnmente conocidos como cajas negras.
Entre estos hallazgos, el informe oficial destacó el dispositivoo FDR (Registrador de datos de vuelo) que fue rescatado y sometido a un proceso de recuperación en los laboratorios DIACCdonde se extrajeron datos clave respecto a los últimos momentos del vuelo.
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Los registros muestran que a las 11:54:54 el sistema ADS-B capturó a la aeronave a una altitud de 7.900 pies, lo que equivale aproximadamente a 2.407 m, viajando a una velocidad de 273 nudos náuticos. Después de convertir este número, la velocidad es de aproximadamente 505,5 km por hora.
Perfil lateral de la montaña donde chocó el avión. Foto:Aerocivil
Sin embargo, los datos finales del FDR mostraron una caída crítica antes del impacto. Un segundo antes del final de la grabación, el dispositivo registró una altitud de aproximadamente 6298 pies. 1919,6 metros. En este punto la velocidad indicada era de 205,22 nudos, un rumbo de 284° y un «inclinación negativa de 7,7°».
Estos parámetros coinciden con las declaraciones de la Ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, quien indicó que el último rastro marcaba una altitud de 6.500 pies (1.981 m), advirtiendo que «esto significa que estaba a una altura menor que las montañas de esa zona».
A pesar de contar con estos datos digitales, Aerocivil descubrió que recuperar información del registrador de voz de cabina (CVR) era más complejo.. Una inspección física al equipo reveló “daños en la estructura del chasis y perforación de la tarjeta (tablero) interna” como resultado directo de la fuerza del impacto.
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Por ello, el dispositivo se encuentra actualmente en un proceso de recuperación de datos especializado en los laboratorios del DIACC para «extraer información de las voces en la cabina» que nos permite entender la interacción de los pilotos antes del accidente.
El informe preliminar también muestra que los aviadores no emitieron ninguna señal de socorro..
Distribución de fragmentos en la extensión del impacto. Foto:Aerocivil
Actualmente, la investigación se encuentra en la etapa de recopilación de pruebas adicionales. Entre las tareas pendientes mencionadas anteriormente: la entidad está considerando «enviar planta(s) de energía y hélices para inspección en empresas fabricantes en Estados Unidos». para descartar cualquier fallo técnico en los motores Pratt & Whitney o hélices Hartzell.
Asimismo, se llevarán a cabo análisis más profundos de los factores humanos y meteorológicos, ya que se han identificado «condiciones meteorológicas desfavorables persistentes en el lugar del impacto». caracterizado por una nubosidad baja y dispersa y una atmósfera moderadamente inestable. Las autoridades aeronáuticas continuarán inspeccionando los escombros y realizando vuelos de verificación para emitir un veredicto final en el expediente de investigación final.
LAURA NATHALIA QUINTERO ARIZA.
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